Demi Lovato hizo esa promesa musical en 2011 cuando estrenó Skyscraper, el sencillo principal de su tercer disco de estudio, Unbroken. El emotivo tema marcó públicamente un cambio en la vida personal de la chica de 18 años, cuando decidió darle la espalda a años viviendo lo que ella misma describió como una “pesadilla”.

Como desde entonces ha contado en repetidas ocasiones, la ex estrella infantil secretamente abusó de sustancias durante sus años adolescentes, mientras ascendía a la fama gracias a Disney. También sufrió de adicciones, desórdenes alimenticios, depresión, automutilación. A las sombras de su fama, la nativa de Nuevo México llegó a un punto en el que no podía “estar una hora sin usar cocaína”.

“Antes de estar sobria era una de esas personas que decía, ‘Nada me importa’. Y usaba eso como excusa para hacer lo que quería”, contó.

Hoy, esos años quedaron en el pasado, y Lovato celebra ya su sexto aniversario de sobriedad. Pero el camino a la recuperación no ha sido fácil. Sus batallas personales se convirtieron en objeto de escrutinio público en 2010 cuando golpeó a una de sus bailarinas, Alex Welch, mientras estaba de gira por Camp Rock 2 con los Jonas Brothers. Luego ingresó a rehabilitación durante tres meses por razones médicas no especificadas.

“Demi Lovato abandonó su gira a principios del fin de semana para buscar tratamiento debido a problemas físicos y emocionales con los que ha tenido que lidiar durante un tiempo”, dijo un representante de Lovato en un comunicado enviado a E! News en aquel entonces.

“Demi decidió responsabilizarse por sus acciones y buscar ayuda. Está haciendo justo eso. Se arrepiente de no poder terminar con su gira, pero espera poder regresar a trabajar en el futuro cercano”.

Ella volvió al ojo público al año siguiente, con una nueva actitud ante la vida y las personas. “Me rodeo de personas beneficiosas para mi recuperación. Mi recuperación todavía es una batalla diaria y definitivamente tengo que estar con personas que me apoyen para tomar las decisiones correctas”, le dijo Lovato a E! News en agosto de 2011. “Hoy soy más feliz y saludable gracias a las decisiones que tomé”.

Sin embargo, no había alejado las adicciones del todo. Como admitió la cantante, era susceptible a recaídas y de hecho las sufrió. “Tuve que aprender de la manera difícil que ya no puedo ir a fiestas”, le contó a Refinery29. “Algunas personas pueden salir y no ser tentadas, pero ese no es mi caso”.

Así que tuvo que enfrentarse al problema e ingresar a una casa de vida sobria por al menos un año. “Iba para el aeropuerto con una botella de Sprite llena de vodka y eran solo las nueve de la mañana, iba vomitando en el auto y esto solo era para subirme al avión para regresar a LA a la casa de vida sobria donde estaba viviendo”, recordó en ese momento en una conversación con Access Hollywood. “Todo el mundo me ofreció su ayuda, pero no la quería… Cuando llegué a ese momento pensé que cuando lo haces solo ya no es lo más divertido”.

En el proceso de corregir su vida gracias a la sobriedad, Lovato estrenó su cuarto disco de estudio, Demi, un cambio en su sonido anterior por uno más auténtico. Este viraje rindió frutos y el disco tuvo la mejor primera semana en ventas de su carrera. En su camino a nuevas cimas profesionales y personales, su vida todavía tenía sus momentos bajos.

“Cuando comencé mi tratamiento, había días en que parecía muy fácil y me sentía genial. Pero luego había momentos en que no. Esa es la vida”, dijo en una edición de 2014 de Seventeen. “No puedes simplemente llevar tu mente y tu cuerpo a la tienda para que lo arreglen. No sales reparado. No es como un auto. Toma tiempo, un ritmo. Cada día es una oportunidad para cambiar tu vida y ser quien quieres ser”.

Llevó su apasionado mensaje al Congreso de Estados Unidos, como defensora de una reforma sobre la salud mental, después de que la diagnosticaran con desorden bipolar.

“Tenemos el poder de cambiar las cosas y tenemos la experiencia personal que se necesita para que nos tomen en serio. Sabemos lo que significa alterar nuestras vidas y las vidas de quienes amamos debido a una enfermedad mental. Entendemos que las enfermedades mentales pueden ser serias y completamente devastadoras. También sabemos que las enfermedades son tratables cuando tenemos acceso a cuidados apropiados”, dijo en un discurso durante el Día de Acción Contra las Enfermedades Mentales en Washington, D.C., en 2014.

Hoy, Lovato usa su poder para inspirar el cambio sobre la salud mental siendo un ejemplo de lo que predica. Ahora como una estrella de 25 años con una nominación al Grammy y una gira mundial para su sexto disco de estudio, Tell Me You Love Me, Lovato se encuentra en un camino feliz, saludable y auténtico.

De acuerdo con una fuente, la estrella todavía tiene sus problemas, pero tiene el apoyo de muchas personas en su vida. No ha tenido recaídas con substancias y sigue en su camino.

“Simplemente mejora cada día. Demi tiene una mente fuerte y la determinación para seguir adelante”, agregó la fuente. “Cada día es una celebración”.
La estrella compartió en Twitter su merecida celebración, diciendo, “Estoy muy agradecida por otro año de dicha, salud y felicidad. SÍ es posible”.