Beto Cuevas fue el protagonista de Jesucristo Superestrella y durante muchos años fue el vocalista del grupo de rock La Ley, sin embargo, la vida íntima del chileno es poco conocida, ahora Cuevas habló sobre las veces que le fue infiel a su esposa, Estela Mora, con quien se casó en 2002 y de quien se separó en 2007.

Fue en el programa Sin parche, en donde Beto Cuevas abrió su corazón para contar la culpa que experimentó con cada engaño que le hizo a su exmujer y cómo lograron superar esos fuertes problemas de pareja para conservar una amistad y una relación laboral que mantienen hasta ahora.

Durante el nuevo programa de Santiago Pavlovic, el artista explicó que a pesar de la situación difícil que vivió con Estela, aún mantiene una relación personal y profesional con ella, quien además de ser su ex, es su mánager, productora y la mamá de su hijo.

El cantante explicó que su fama ‘facilitó’ que varias chicas atractivas se acercaran a él y eso fuera el inicio de una relación mucho más profunda e íntima con ellas.

Tú eres el cantante famoso, el rockstar, evidentemente la tentación está siempre ahí. Siempre hay mujeres lindas que se te acercan. Es relativamente fácil poder seducirlas, o que ellas mismas te seduzcan. Y de ahí, el paso a tener intimidad con ellas, es relativamente sencillo

Para ejemplificar lo complicado que fue para él hacer frente a los engaños cometidos, Cuevas compartió que compuso uno de los más exitosos temas del grupo La ley, la canción “Mentira”, en la que se aborda una infidelidad en primera persona, acto que Beto realizó a modo de confesión de las traiciones cometidas y de la que pronto lanzará una nueva versión.

“Primero la hice en tercera persona, luego pasó a segunda y dije: ‘No puedo ser tan cagón, tengo que asumir esto en primera persona’, porque eso es justamente lo que va a hacer que la canción la pueda adoptar la gente y la gente la haga suya. De lo contrario, va a ser una canción más”, refirió Cuevas.

No obstante, para Beto Cuevas los engaños iban más allá del ego, pues reveló que nunca se sintió satisfecho con sus acciones, razón por la cual siempre se sintió culpable.

Pero cada vez que yo hice eso, me sentía mal. Nunca me sentí orgulloso. Nunca lo comenté con mis compañeros, como vanagloriándome de las conquistas. Siempre fui bastante discreto por respeto a que estaba casado

Cuevas compartió que cuando por fin su entonces esposa se enteró de las infidelidades ella lo encaró, dejándolo sin más opciones que decir la verdad, hecho que, hasta cierto punto, lo liberó.

“Yo, evidentemente, no sabía dónde meterme. Le dije: ‘ah, ¿por qué me preguntas eso?’. ‘Es que nosotros no hemos estado muy bien últimamente, yo quiero saber si estamos bien o si tú tienes algún problema, quiero saberlo’. Y me insistía, me insistía, me insistía. Y vi la oportunidad de sacarme la cruz que venía arrastrando durante tanto tiempo y que me carcomía por dentro”, reveló.

Entonces, le dije la verdad. Le dije que sí y que en muchos casos me había aprovechado de mi condición de estrella del rock. Le dije, sin entrar en detalles, que había tenido experiencias y que nunca me había sentido bien, lo que no ayudó tampoco a la revelación. Pero era mi verdad. Evidentemente, después de eso, me mandó a la cresta y no separamos.